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UN PUEBLO DEDICADO A LA PESCA: Destinado al Turismo
Los turistas americanos empezaron a llegar a Puerto
Peñasco en los años 60 y 70 para construir casas de descanso y jubilación en
las playas. Había poca infraestructura en estos tiempos, el agua la obtenían de
pipas, no había luz ni teléfono. Mientras las poblaciones de Tucson y Phoenix crecían,
las playas y pesquerías de Peñasco llamaban la atención de los visitantes. Al
principio de los años 90, el primer mega-desarrollo, Plaza Las Glorias, llegó a
Peñasco. Después del 11 de septiembre 2001, se desató la construcción de desarrollos
turísticos en la región. El precio de hacienda y terreno subió dramáticamente,
y llegaron al mercado los “tiempos compartidos” y condominios. Estos cambios le
han un giro a Peñasco, inyectándole energía, pero a costo de los recursos naturales y
humanos.
OSTIONEROS
En los años setenta, varias familias de Peñasco
buscaron en el cultivo de ostión una oportunidad económica. Hoy existen siete
ostioneras ubicadas en las aguas
protegidas de los esteros cercanos. Los negocios familiares usan módulos
anclados en el lodo del estero para cultivar los ostiones, empezando con una semilla
muy pequeña. Algunas familias llevan su producto al mercado, mientras otras lo
venden a la orilla del estero, bajo una palapa. El cultivo requiere de lavar y
arreglar las bandejas de semillas frecuentemente. Esta forma de acuacultura
tiene muy poco impacto dañino sobre el estero, y podría seguir para siempre sin
agotar los recursos, lo cual lo hace un negocio sustentable.
JAIBA
Encontradas en los esteros y por las costas del Golfo,
las jaibas son depredadores altamente adaptados. En lugar de otro par de pies,
tienen apéndices con forma de remo en su parte trasera, para nadar rápidamente
en las corrientes fuertes. Las jaibas cuentan con un mecanismo de
autodestrucción que se activa cuando se ven amenazados por algún depredador.
Este mecanismo consiste en vaciar en su interior jugos gástricos que las autodigieren, de esta
manera su sabor no es atractivo para los depredadores y la siguiente vez que
quieran comer jaiba, piensen que no vale la pena. Recientemente, los biólogos
del CEDO confirmaron la presencia de dos especies de jaiba en la región, muy
parecidas, aunque una tiene espinas mas largas en su frente.
RECOMENDACIÓN
"Al impulsar la toma de conciencia, la difusión del
conocimiento, y la participación ciudadana, el CEDO es un motor fundamental de
la apertura social, el diálogo, y la toma de decisiones abierta y transparente.
Aunque dirigido esencialmente a lo ambiental, el CEDO ha sido por sobre todas
las cosas el promotor de una visión del progreso social que hago enteramente
mía: La visión de una sociedad abierta y participativa, constructora conciente
de su propio futuro.
Recomiendo esta postulación de la manera más
entusiasta y más enfática. Por su brillante trayectoria, el CEDO es claramente
merecedor del reconocimiento."
- Dr. Ezequiel Excurra
Centro de Investigación de la Biodiversidad de las
Californias, Museo de Historia Natural de San Diego
LAS CONCHAS
CEDO encontró su hogar en esta larga playa al sur de
Puerto Peñasco en 1980. En esos tiempos, los lobos marinos salían del agua para
descansar – hoy todavía se les puede ver en la Cholla-. Al fondo de Las Conchas
se puede ver el volcán extinto por el cual se nombro le dio el nombre al pueblo.
ESTERO
Encontrarás las palabras “estero” y “humedal” en
nuestro sitio web. Un humedal es cualquier hábitat de agua dulce o salada que
se inunda por lo menos una vez al año. Un estero es un humedal costero sin
flujo de agua dulce. Nuestros esteros son hipersalinos, por la alta taza de
evaporación. Todas las plantas de los esteros están adaptadas a sobrevivir en
este hábitat único.
RECOMENDACIÓN
Mi nombre es Cuco Salazar, soy un buzo de los hábitats
rocosos de Peñasco. Cuando escuché que CEDO había ganado el Premio Nacional de
la Conservación en el 2007, me hizo pensar en los tiempos difíciles cuando los
pescadores protestaron en el CEDO por los esfuerzos del gobierno para regular la
pesca en la reserva de la biósfera. Cuando compartí mi historia en la radio
acerca del buen trabajo que habíamos hecho con CEDO, muchas personas llamaron
para decir que “el mar es de quien lo trabaja” y yo decía, pues sabes, es
diferente: los agricultores siembran y cuidan su cultivo – nosotros no
cultivamos el mar, y seguimos llevando su cosecha durante todo el año. Estos
asuntos son complejos, pero es precisamente por esto que el reconocimiento del
trabajo de CEDO es tan valioso.
HABITAT PARA EL CHARRÁN MÍNIMO
El charrán mínimo, o gallito marino, se encuentra bajo
protección federal en México, esta ave tiene preferencias muy específicas en
términos de anidación; siempre eligen barras de arena, penínsulas y playas
bastante planas con poca vegetación y disturbio humano. No llevarse las conchas
de estos lugares es muy bueno, ya que los charranes dependen de ellas para
proveer camuflaje a sus huevos. Esto los protege contra los depredadores que
vuelan. Los charranes siguen enfrentando problemas con los depredadores
terrestres tales como coyotes y perros, además de los humanos que utilizan vehículos
todo terreno sobre sus colonias. Cuando los adultos dejan sus nidos para
defender sus huevos, aunque sea por unos minutos, los huevos son vulnerables al
calor del sol. Verás esta ave por las costas de Peñasco de abril a agosto,
después de criar a sus pollos, migran hacia América del Sur.
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